Crítica “Perdóname Señor” 1×01: sobre la mayor importancia de la trama criminal sobre la personal (y II)

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[OJO ESPOILERS]

La semana pasada Telecinco estrenaba su nueva apuesta de ficción para esta primavera: “Perdóname Señor”. El capítulo 1 promete un gran ritmo y un universo que merece la pena ser explorado. Persecuciones con helicópteros, lanchas, coches y motos trufan el capítulo y lo dotan de una gran espectacularidad. Además, ese Barbate sobrepasado por el paro, asfixiado por la crisis y utilizado por el narcotráfico se presenta como una magnífica oportunidad para hacer un retrato social que convierta a la serie en algo más que un mero producto de entretenimiento.

Sin embargo, a mi parecer, el capítulo concede demasiada importancia a la trama criminal en detrimento de la personal, que es la que realmente debería guiar el capítulo. Precisamente, la semana pasada hablaba de esto mismo en la crítica al final de “Sé quién eres”. Analicemos a los protagonistas y veamos si esto es así:

  1. Rafa, un joven de Barbate que se gana la vida colaborando con el narcotráfico. Desde el principio, éste es el personaje que domina la acción: colabora en el traslado de un cargamento de droga, huye de la policía, recupera el cargamento, lo vende y se enfrenta a “El francés”, el capo del narcotráfico que desea monopolizar todo el negocio. Sin embargo, en ningún momento se nos indica por qué hace esto. En términos de John Truby (“Anatomía del guion”): ¿Cuáles son la debilidad y la necesidad que mueven a Rafa? Podemos intuir que es el dinero pero en ningún momento se nos cuenta que tenga una necesidad de este tipo ni que quiera el dinero para ayudar a sus tíos (que sí que la tienen). En determinado momento parece sentir interés por la joven hija del jefe de la policía judicial de la Guardia Civil pero no podemos decir que esto sea lo que mueve al personaje. En resumidas cuentas, Rafa es un joven ambicioso sin muchos escrúpulos al que le gustan las chicas guapas. No es el mejor punto de partida para que nos caiga bien y claramente la trama criminal guía al personaje.

 

  1. Por su parte, Sor Lucía vuelve a Barbate, su pueblo natal, para dar clases en el instituto después de haber estado fuera veinte años. Su mayor preocupación es Rafa, su sobrino, al que considera un alma descarriada. En este caso, Lucía sí tiene una historia personal con la que involucrar al espectador. Sin embargo: uno, su personaje apenas mueve la acción en el conjunto del capítulo, y dos, sus necesidades y debilidades son bastante ambiguas durante buena parte del mismo. Incluso, en una conversación, llega a confesarle a alguien que no sabe bien por qué ha vuelto a Barbate: ¿crisis de fe? ¿desea recuperar a su hijo? Es difícil engancharse con la historia de un personaje tan pasivo y casi ajeno a la trama principal. No obstante, su relación con “El francés”, capo  de la mafia y enemigo declarado de Rafa, cobra fuerza al final del capítulo y termina de retratarnos un paisaje de relaciones personales (esta vez sí) que podría elevar el interés de la serie de cara a futuros capítulos.

 

Con el paso de los episodios, el componente melodramático irá indudablemente cobrando fuerza pero, en lo que al piloto respecta, creo que le habría venido bien dotar al personaje masculino protagonista de una necesidad que hubiera convertido la trama criminal en algo más personal…

¿Y tú qué opinas? ¿Estás escribiendo un thriller en estos momentos? ¿Qué trama guía a tus personajes: la personal o la criminal?

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