Reflexiones “El accidente” 1×01: sobre los mil y un caminos por los que discurre el proceso creativo

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[OJO, SPOILERS]

Allá por septiembre de 2015 tuve la oportunidad de participar en las primeras versiones del capítulo 1 de esta serie, cuando aún se llamaba “Doble vida” y todavía Inés París no estaba a cargo del proyecto. Por entonces, mi compañero y amigo Juanma Ruiz Córdoba estaba encargado de la adaptación de esta ficción turca. Recuerdo que participé junto a “Tapi” y Begoña Álvarez (dos históricos directores de Globo) en algunas reuniones con él para tratar de hacer brillar las virtudes y reducir los defectos de una primerísima versión que Juanma ya tenía escrita.

No es el motivo de estas líneas el defender nuestra versión (de Juanma, para ser más justos) frente a la definitiva. Ni siquiera lo es demostrar cuánto bebe el resultado final de nuestras aportaciones. En realidad lo que planteo es, simplemente, una descripción comparada de ambas versiones con la intención de aterrizar en un caso concreto los mil y un caminos por los que puede transitar el proceso creativo de una writers´room. Espero que a alguien pueda servirle. Allá voy:

  1. Lo primero que hay que decir es que ambas versiones comparten los puntos de giro que articulan el capítulo. En ambas, ella le dejaba en el aeropuerto y el avión se estrellaba. En ambas, el nombre de él no aparecía en la lista de pasajeros y ella se volvía loca buscándole. En ambas, las cámaras del aeropuerto le grababan a él con otra mujer y ella las veía. Si no me equivoco, esta estructura no es mérito de ninguna versión escrita en España, sino que procede de la versión turca.
  2. La versión de Inés reparte más el peso entre los miembros que componen el entorno personal y profesional de la pareja protagonista, por lo que es más coral. Por el contrario, la de Juanma se centraba fundamentalmente en el viaje emocional de ella. En ese sentido, la primera tenía más dolor, más desgarro.
  3. Como resultado del punto anterior, la versión definitiva compone un retablo de conspiraciones en torno a los protagonistas que, aunque aún no nos revela el motivo concreto de la desaparición del protagonista, sí que la sitúa dentro de los límites de lo posible e, incluso, al final del capítulo, se nos revela su paradero. En la versión inicial, íbamos tan de la mano de la protagonista y ésta se encontraba tan desconcertada que el misterio de la desaparición de su marido era mayor. Al final del capítulo seguíamos sin saber dónde se encontraba.
  4. En la versión final, todo transcurre en un pueblo de España: sus casas, sus bares de carretera, su negocio de transportes… todo es más rural. La versión inicial transcurría en Alcalá de Henares y todo era más urbano: personajes, escenarios… El entorno profesional era la oficina de una empresa promotora de hoteles en el extranjero.
  5. La versión final narra linealmente una sucesión de acontecimientos. En la inicial eran frecuentes los saltos en el tiempo. Los hechos que ocurrían en el presente de los protagonistas se mezclaban con sus flash-backs e incluso con una trama en flash-forward en el que la protagonista estaba en manos de una organización criminal.

Como decía, no tiene mucho sentido comparar ambas versiones en términos de “bien” y “mal” (al menos para mí) pero creo que sí conviene apuntar como conclusión lo muy diferente que puede ser una ficción según en qué aspectos pongas el acento, incluso aunque se trate, como en este caso, de la adaptación de una obra audiovisual preexistente.

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