Carlos Martín, coordinador de guion de “Olmos y Robles”: “Lo difícil era mantener el equilibrio entre thriller y comedia costumbrista”

Si te gusta, comparte...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Su residencia en Cáceres me ha impedido conocerle en persona. La conversación telefónica apenas duró media hora pero fue suficiente para hacerme una idea de que en España existen diferentes formas de escribir una serie.

Oye, me dio la sensación de que la venta de “Olmos y Robles” a TVE fue bastante rápida ¿no?

No te creas. En la media.

¿Cómo fue el proceso? Cuéntame…

Todo empezó en una reunión que mantuve con Flipy y David Troncoso, de “100 balas”. Me propusieron una idea para una serie sobre un guardia civil. Durante la comida surgió el nombre de Pepe Viyuela. A ellos les encanta y yo soy muy amigo de él.

Yo coincidí con él en “Aida”. Me parece una persona maravillosa.

Lo es. El caso es que le conté la idea de la serie a Pepe, le gustó y me puse a desarrollar un dossier.

¿Cómo de desarrollado estaba ese dossier?

La idea eran tres o cuatro páginas: el argumento y una breve descripción de los personajes principales.

¿Y cuánto había de ti en él y cuánto de los que firman la idea original?

A lo largo de dos o tres comidas, ellos me contaron lo que tenían en la cabeza y lo que les gustaría que fuera la serie. Eso yo lo filtré y a partir de ahí empecé a trabajar. La cosa tomó forma y el resultado les gustó. Pidieron algunos cambios y los hice.

¿Cuánto tiempo te llevó ese trabajo?

Un poco más larga de lo normal porque ellos estaban vendiendo la productora a Mediapro y eso ralentizó todo… pero lo que es el trabajo sería un mes.

olmos-y-robles-3

Y luego se llevó a TVE…

Sí. Preguntamos a la gente que conocíamos allí si la idea podía interesar y la respuesta fue positiva.  Aquí es cuando entró Jorge Lara, y juntos hicimos la biblia y un argumento desarrollado de lo que podría ser el capítulo 1. Con eso, TVE nos dio el visto bueno y entonces nos pusimos a escribir.

¿La compraron sólo con eso?

Bueno, no. Firmamos un contrato de desarrollo para escribir el 1 y el 2. Cerramos la biblia, los arcos de temporada y los dos primeros capítulos. Gustaron bastante.

¿Y ese trabajo fue muy extenso?

Sí. Hicimos lo que es el caso procedimental para cada uno de los capítulos y luego los arcos que iban a trazar las relaciones más importantes entre personajes. Y la trama horizontal.

¿Y lo llevasteis a TVE?

Sí. Pidieron cambios pero fue bien.

 

Entonces ampliasteis el equipo de guion

Eso es. En la primera temporada éramos 6, me parece. Cada equipo hacía dos guiones.

¿Qué criterio seguisteis para contratar a los nuevos guionistas? ¿Gente de confianza? ¿Que ya hubiera hecho comedia?

Pues Jorge eligió guionistas de su confianza, yo a otros y la productora a otros. Fue un acuerdo a tres bandas.

¿Y montasteis equipos?

Sí. De una o dos personas. Las escaletas las arrancábamos Jorge y yo junto con el equipo. Después se iban a casa y tres días después volvían con la escaleta y la afinábamos entre todos.

Y después se iban a dialogar…

Sí. Tenían como dos semanas.

carlos-martin2

¿Qué diferencia hay entre escribir “Olmos y Robles” y escribir otras comedias?

Las escaletas requieren más tiempo. Cuando ya tienes los personajes, los diálogos van como un tiro pero las escaletas son difíciles porque tienes que mantener un equilibrio entre el thriller y la comedia costumbrista. Hay que tener mucho cuidado para no pasarte. Y luego sobre todo el caso… articularlo, intentar sorprender, que cada 4 secuencias haya un punto de giro. Eso exige más.

¿Y los diálogos dices que eran más sencillos? Eso me sorprende. Por mi experiencia en comedia, los diálogos suelen requerir mucho esfuerzo

Sí, pero eso ocurre en la sitcom, donde hay un gag por parlamento. Con 70 minutos hay que buscar más la naturalidad en los diálogos. Juegas con las premisas cómicas de los personajes (el alcalde es cobarde y altivo, por ejemplo) pero no tienen que ser graciosos cada vez que digan algo. Te ríes por cómo es. Aquí lo difícil era no salirse del personaje.

En el día a día de la serie ¿tenías supervisión desde la productora?

Por encima teníamos productores ejecutivos, por supuesto, pero a ellos el guion ya les llegaba muy hecho.

¿No entran en las revisiones de guion?

Sí, sí. Aprueban el argumento, la escaleta y el guion. En la primera temporada eran Flipy y Rafa Parbús y en la segunda se sumó Harold Sánchez.

¿Pero ellos proponían cambios?

Sí. Una vez que yo considero que el guion está bien se lo envío a ellos y ellos, o bien me envían un informe, o bien nos reunimos.

¿Y con TVE qué tal?

Normalmente con TVE hay bastante libertad. Dejan hacer pero si no les gusta te lo dicen. Hay diálogo y no imposición. Hombre, siempre surge alguna crisis.

BOTON SUSCRIPCION

Tú y yo nunca hemos coincidido profesionalmente, así que te tengo algo desubicado. Cuéntame ¿cómo empezaste en esto?

Lo primero que hice fue “Cinturón negro”, un programa de artes marciales para Antena 3 y “La merienda de Miliki”, otro diario infantil también para Antena 3. Piensa que tengo 52 años.

¿Y en ficción?

Hice pequeñas cosas para “Los ladrones van a la oficina”, por ejemplo. Tuve como maestro a Miguel Martín, autor de la idea original, con el que colaboré dos años. Un fenómeno. También hice otras cosas que probablemente tú no has podido ver.

Hombre, yo tengo 42. “Los ladrones” la recuerdo.

¿Y “Querido maestro”?

También…

Después hice varias series diarias como “Lalola” pero de lo que mejor me acuerdo es de lo último: la adaptación de “Cheers”, “Velvet” y “Gim Tony”.

Si te gusta, comparte...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.